a veces sentía un poco que me iba a caer. que iba a desplomarme frente a todos esos, a todos esos que poco conocía. Me tiritaban las manos y habían tantas cosas dando vueltas dentro, fuera de esa habitación fantasma. yo no sabía si era yo, pero sabia que me iba a caer. que la persona que me contenía en ese momento estaba a punto de caer al piso y desparramar los venenos contenidos entremedio de las carnes, del cabello, la saliva y no importaba. Era cosa de tiempo. sucedería. estaban todos ahi atentos. Como si nada pasara pero bullendo, ansiosos al desplome, a la perdida de sentido que se produciría en cuanto se pusiera ese punto y aparte.

